Las Flores de Bach son un sistema de esencias florales desarrollado por el médico inglés Edward Bach en la década de 1930. El sistema contempla 38 esencias, cada una de ellas asociada tradicionalmente a diferentes estados emocionales y formas de enfrentar las experiencias de la vida.
Edward Bach sostenía que el bienestar de una persona estaba relacionado también con su mundo emocional y desarrolló las esencias como una herramienta para acompañar aquellos estados que podían generar desequilibrio, como el miedo, la incertidumbre, la preocupación, la inseguridad o el desánimo.
Las esencias se utilizan de manera individual o combinada, de acuerdo con la experiencia emocional de cada persona y el momento que está viviendo.
Un sistema basado en la experiencia emocional
La propuesta de las Flores de Bach pone el foco en cómo nos sentimos, más que en un diagnóstico o una enfermedad determinada. Por eso, una misma esencia puede ser considerada para personas que atraviesan situaciones diferentes, siempre que exista una experiencia emocional similar.
Conocer las 38 flores permite acercarse a este sistema, comprender sus fundamentos y descubrir cómo cada esencia se relaciona tradicionalmente con distintos estados emocionales.